La Esmeralda cuenta con cinco habitaciones, cada una con su propio carácter y pensada para ofrecer un descanso cómodo y tranquilo después de un día disfrutando de Cantabria.
Todas mantienen la esencia rústica de la casa, con materiales cálidos, detalles cuidadosamente elegidos y elementos como las vigas de madera vistas, que aportan personalidad y ese encanto especial de las casas con historia.
La decoración combina sencillez, luminosidad y calidez para crear espacios agradables en los que apetece descansar. Cada habitación tiene su propia atmósfera, pero todas comparten la misma sensación de calma y acogida.
Aquí las mañanas empiezan sin prisas y las noches terminan con la tranquilidad de estar rodeados de naturaleza.
Cinco habitaciones diferentes, pensadas para que cada huésped encuentre su espacio y se sienta como en casa.
Habitación Hibiscus
Con un estilo floral y cálido, dispone de dos camas individuales y un amplio armario para los dos huéspedes
Habitación Peonía
Esta amplia habitación dispone de una acogedora cama doble y un gran armario que aporta luminosidad con sus enormes espejos.
Habitación Menta
Con un luminoso y fresco espacio, dispone de una cama doble, un doble armario y un zapatero. Dispone de una salida al balcón donde poder presenciar el bonito amanecer.
Habitación Lilium
Esta habitación con una esencia primaveral, ofrece una cama doble, con un doble armario, perfecto para el almacenaje de ambos huéspedes y una cómoda. Dispone también de vistas al jardín.
Habitación Azahar
Situada en el ático de la tercera planta, es un amplio espacio diáfano . Compuesto con una salita centrar equipada con sofás, butacas y televisión, que hace de división entre los dos espacios para los dormitorios. Compuestos con tres camas dobles, cuatro camas individuales y dos armarios. Ideal para grupos de amigos, o con padres con niños pequeños.
Una casa con encanto
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